La época Galáica

 
  Esta época comenzó en 1986 y solo se dió en la empresa K.2000 de Galdakao. En estos años el doblaje en castellano empieza a dispararse y se necesitan voces que puedan doblar en el dicho idioma. K.2000 no se lo piensa dos veces y debido al escaso número de actores de su propia empresa que son capaces de doblar con cierta dignidad en castellano es ínfimo, recurren a las buenas relaciones de Jaime Yarritu, a la sazón gerente de K.2000 y que tiene muy buenos contactos en Galicia, para que traiga a todos los actores que considere necesarios para despegar en el doblaje en español.
 
 
 Debemos recordar que la época Galáica y la Madrileña se dan simultáneamente. Nos encontramos actores vascos, gallegos y madrileños en una especie de Totum Revolutum que no tiene desperdicio. Entre los madrileños encontramos a Claudio Rodriguez, a Alfonso Santigosa, a Mariángeles Herranz, a Luis Gaspar y a Juan Carlos Ordóñez. Hay actores gallegos que deciden aceptar venir solo por trabajar con ellos, como fue el caso de Roberto Reboiro que luego no tuvo oportunidad porque le encerraron en una sala y le metieron takes a espuertas para doblar y para dirigir.
 
 
 Los primeros gallegos en llegar fueron Antón Olmos, el fallecido Javier Berriatua, Gonzalo Pagán, Jorge Ricoy, Gonzalo Rei Chao, Pinky (a la vez actor y técnico y hoy día un famoso director de cine en la República Dominicana) y Alfonso Valiño. Este último fue nombrado al poco tiempo jefe del área de doblaje, puesto que le duró muy poco. Junto con ellos llegan también varios técnicos de sonido gallegos.
 
 No mucho más tarde llega el fallecido Suso Díaz (que acabó haciendo carrera en Madrid) y unos días después su amigo y también fallecido Ramiro Taboada. Este último llegó a ser el detonante de la no renovación de su contrato por parte de Luis Gaspar, al tener un encontronazo con él al que la empresa restó importancia pero Luis, no, evidentemente. Las relaciones de estos dos gallegos con Luis fueron duras a pesar de que el madrileño tenía en alta estima actoral a Suso y los desencuentros fueron numerosos.
 
 
 Y por fin llegaro las estrellas, que se hicieron esperar. Y ellos son: Roberto Reboiro, Celes Hermida y Gustavo Pernas. Decimos estrellas porque vinieron a dirigir encerrados en una sala, cada uno la suya, y a hacer takes como descosidos pero a un precio de 700.000 pts. brutas mensuales de la época y con un contrato de 6 meses. Sueldo que solo superaba Claudio y el Presidente de los EE UU. Recordad que es un salario de 1987 cuando cobrar 100.000 pts. al mes ya empezaba a ser considerado alto. 
 
 
Los demás actores llegaron con sueldos más moderaditos. Hablamos de unas 400.000 pts. brutas mensuales aunque no todos tuvieron esa potra.
 
 
 Las relaciones entre vascos y gallegos fueron excelentes y numerosas las cenas de fraternidad y salidas nocturnas. Los que se acoplaron estupendamente a la idiosincrasia vasca fueron sobre todo Gonzalo Rei Chao y Jorge Ricoy (fallecido en 2015) que disfrutaron cada momento de su estancia aquí.
 
 
 Finalmente los primeros en desaparecer fueron las "estrellas". Al cumplir sus 6 meses de contrato no quisieron renovar y se fueron sin más. Y luego poco a poco les siguieron los demás. Unos volvieron a casa, otros marcharon a Madrid como fue el caso de Pagán, Berriatua y Suso Díaz y todos tuvieron suertes desigüales. Pero todavía hoy se recuerda con cierto cariño aquella época Galáica en el corazón del País Vasco.