Iñaki Pangua

Iñaki de profesión era médico, pero su pasión era el cine y la TV. Y en esa pasión se embarcó dejándonos algunas de las mejores perlas del panorama televisivo no solo vasco, sino estatal.

En 1988 Iñaki produjo la serie documental de contenido eminentemente científico y didáctico "Eboluzioa". Para que fuera locutada eligió a la empresa puntera del momento K.2000 y a las mejores voces que podían locutar en euskera:

José Luis irigoienKepa CuetoEduardo Gorriño

La versión en castellano fue locutada por Juan Carlos Lóriz, gran amigo de Iñaki.

 

"No recuerdo si yo hice todas las narraciones en castellano, pero en los primeros capítulos yo era el único narrador. Recuerdo salir a las 2 de la mañana de grabar. Al principio los programas se basaban en diferentes temas ilustrados con documentales que se trajeron de Suecia, después se consiguieron hacer largas entrevistas a gente de la ciencia como un astronauta ruso, Manuel Toharia, Etxenike, todos los filósofos de la época como Sabater (que tuvo que maquillarle Alicia Etxebarria) etc. Iñaki hacía personalmente estas entrevistas.Creo que Luis García hizo en algún capítulo de presentador y alguna narración. La verdad es que han pasado muchos años y algunos recuerdos se difuminan. Muxus" (Juan Carlos Lóriz)

 

La serie trataba temas tan diversos como la mecánica, la medicina, avances tecnológicos, etc. Y en cada capítulo había varios mini reportajes sobre los temas a tratar que eran hilvanados al principio por un presentador no profesional, Pedro Álvarez, y por la actriz Jaione Garamendi. El mayor problema era la traducción de los textos al euskera porque casi todos ellos trataban asuntos tan específicos que encontrar las palabras apropiadas a veces se antojaba harto imposible. Amén de la precariedad de tiempo para hacerlo. Todo se hacía con mucha prisa y mucha tensión. Los locutores tenían que sacrificar sus martes por la tarde e incluso noches después de un día agotador de doblaje, para hacer las locuciones y además tenían que arreglar los textos en las más de las ocasiones. Lo cual derivó finalmente en tensión laboral entre José Luis, Kepa e Iñaki con el abandono de estos dos locutores del proyecto.

(foto EITB) Jaione y Pedro Álvarez

Sin embargo, Kepa continuó en contacto con Iñaki y un par de años más tarde y mientras estaba ya trabajando en Edertrack inició la locución de otra serie documental que íba a tener su pequeño gran éxito en ETB2 y que trataba exclusivamente del mundo del cine. ¡La gran pasión de Iñaki!. Y eso se notaba en todos y cada uno de los capítulos.

Para la voz femenina Pangua eligió a Olga Canoy se locutó todo en la sala de Post Producción del estudio viejo de Edertrack con Iker Serna como técnico de audio y mezclas. Finalmente Olga abandonó el proyecto porque decidió irse a vivir y trabajar  a Madrid y fue sustituída por Almudena Cachotambién toda una institución en la radio vasca. Las sinergias entre Kepa y Almudena fueron evidentes y aquello derivó en una buena amistad entre los dos locutores.

La serie acabó y aproximadamente en 1999 Iñaki llegó con la serie mítica que elevó a rango de excelencia al audiovisual vasco en toda España. La serie documental "La mirada mágica". Esta serie fue el germen de otras como "Madrid desde el aire", "España entre el cielo y la tierra" y todas y cada una de las que se hicieron por toda la geografía española.

El lugar nuevamente elegido fue Edertrack, el técnico elegido fue también el de siempre, Iker Sernay el locutor Kepa Cueto. Kepa hizo el capítulo piloto pero por causas que se desconocen y que incluso Kepa también desconoce, Iñaki decide a última hora cambiar a su locutor fetiche por otro y elige a la gran voz de Ramón Fdez de Castro para las dos versiones (euskera y castellano). De todas formas, el destino querrá y a modo de resarcimiento que Kepa locute un solo capítulo y que fue el dedicado a Tolosaldea.

Pero Ramón no será el único locutor que pasee su hermosa voz por la serie. Tampoco sabemos la razón pero finalmente fue sustituído en castellano por Luís García (que ha realizado prácticamente toda su carrera en Madrid) y por Mikel Mendizabal en euskera.

Pero el destino también le tenía reservado a Iñaki un último guiño. El 21 de mayo de 2001, Iñaki encuentra una muerte trágica al desplomarse el helicópero en el que viajaba para realizar tomas para uno de los documentales de su amada e icónica serie: La Mirada Mágica.

 

"Me he preguntado mil veces por qué no volé ese día"

Alberto Santana volaba siempre con Pangua, pero ese día decidió no hacerlo

  • Alberto Santana trazaba las rutas a seguir por La mirada mágica. Fue la última persona que habló con el equipo del programa. "Estuvimos trazando el recorrido y le dije a Iñaki que ese día no iba a volar. Él intentó convencerme, pero dije que no". Comenta que no había un motivo claro, que al día siguiente se iba a Zuberoa, ya que iba a pasar unos días con su hijo que tenía entonces dos años, los mismo que el de Iñaki Pangua, y que quizá fue ese el motivo por el que declinó la invitación. "No lo sé bien -dice-, son esas cosas que ocurren. Mil veces me he hecho una pregunta, ¿por qué no volé ese día?".

Se despidió de ellos a pie de helicóptero. Media hora después, una llamada de ETB le puso al corriente de lo sucedido: "Siempre volaba yo. Siempre íbamos los cuatro, ese día no". Recuerda con emoción a Iñaki Pangua, ambos habían hecho de un sueño un programa de lujo para los espectadores. Ambos se apasionaban con los reportajes y la forma que les daban.

Reconoce la pericia de Roberto Arenas como piloto. Se acuerda de los planos que recogía Rubén Cortijo: "Después de su muerte nos hemos dado cuenta de la joya que era Rubén. Volvimos a retomar el programa, hemos trabajado con muchos cámaras, pero ninguno como él. Él era realmente los ojos de Euskal Herria: La mirada mágica".

En este punto está de acuerdo Edu Llorente, él tomó el testigo y sustituyó a Iñaki Pangua en la realización: "Todo lo que sé se lo debo a Iñaki, todo lo he aprendido con él. Cuando ocurrió el accidente llevaba once años trabajando a su lado. ¿Cómo era? Era apasionado, puntilloso, exigente, era muy bueno. Lo mismo puedo decir de Rubén. Nunca me he encontrado con un cámara como él. Hemos trabajado con canadiense, belgas... pero nadie como él".

Ese día fue todo un cúmulo de circunstancias: no se iba a volar, no fue Alberto Santana y sí lo hizo Santi Yaniz. Iñaki Pangua tenía claro que quería esas imágenes y las iba a hacer. Era así de tenaz en todo. DEIA le hizo una entrevista días antes del accidente y, curiosamente, hablaba del riesgo de volar, del miedo y de la magia que para él era ver Euskal Herria desde el aire. A la pregunta de cómo vivía el riesgo, contestaba que vivir era ya un riesgo: "En muchas ocasiones correr riesgo merece la pena, esta es una de ellas. ¿Miedo? Sí, en ocasiones he contenido la respiración y he visto el peligro... Volar y ver todo desde arriba es como dejar de ser pequeño y tener la magia de ser casi un Dios". Ese día propuso a DEIA hacer un reportaje sobre el programa, al expresarle la sensación de vértigo y miedo, comentó: "No te preocupes, nunca pasa nada". Salvo ese 21 de mayo de 2001. (DEIA)